Falleció Robert Redford, ícono de Hollywood y pionero del cine independiente
- Deyvid Hernandez
- 16 sept 2025
- 4 Min. de lectura

Su partida marca el final de una era en la que el cine combinaba elegancia, compromiso artístico y la defensa de nuevas voces en la industria.
Hoy, martes 16 de septiembre de 2025, el séptimo arte se despide de uno de sus más grandes talentos. Robert Redford, actor, director y creador del festival de cine Sundance, murió a los 89 años en su residencia en Utah, mientras dormía. Sin embargo, su legado trasciende más allá de la pantalla: no solo fue uno de los últimos galanes de Hollywood, sino que también fue un impulsor clave del cine independiente y un defensor incansable de la naturaleza, dejando una huella imborrable tanto en lo artístico como en lo ambiental.
Nacido como Charles Robert Redford Jr. en Santa Mónica, California, el 18 de agosto de 1936, creció en una familia de clase media como hijo único. Desde temprana edad, mostró un carácter rebelde, pero también una sensibilidad marcada por su pasión por la naturaleza y contar historias, dos ejes que definirían su vida. Durante años, soñó con convertirse en béisbolista, pero la muerte prematura de su madre en 1955 lo llevó a abandonar sus estudios y buscar refugio en Europa, donde intentó vivir como artista callejero, pero tras varios fracasos regresó a Estados Unidos dos años después, sumido en la bebida y la desilusión.

En 1957, su vida tomaría un nuevo rumbo gracias a Lola Van Wagenen, una joven universitaria con quien inició una relación duradera que lo inspiró a retomar su camino artístico, inscribiéndose en el Instituto Pratt y luego en la Academia Estadounidense de Arte Dramático de Nueva York. Allí, empezaría a desarrollar su carrera profesional en Broadway, donde su talento rápidamente llamó la atención, y para 1960, ya había dado el salto a la televisión en series como Playhouse 90, Perry Mason y La dimensión desconocida, trabajos que lo hicieron visible en la industria, y lo catapultaron al séptimo arte en 1964. No obstante, sus primeras apariciones en películas como La rebelde, La jauría humana, Situación desesperada y Propiedad condenada pasaron desapercibidas, aunque le abrieron poco a poco espacio en Hollywood.
En 1966, cuando parecía alejarse de la interpretación, llegó la oportunidad que marcaría su vida. El director de cine Gene Saks le ofrecería protagonizar la versión cinematográfica de Descalzos por el parque, junto a Jane Fonda, la cual fue un éxito absoluto de taquilla, además de ser la encargada de llevarlo al estrellato, consolidándolo como uno de los grandes talentos de su época. En esta década, Redford se consagraría como uno de los actores más versátiles de la industria con éxitos como Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969), El golpe (1973), que lo hizo recibir su primera nominación en los Oscars, Todos los hombres del presidente (1976), y Memorias de África (1986), cerrando dos décadas de triunfos cinematográficos.

En los 80, movido por un interés creciente en apoyar nuevas voces, fundó el Instituto Sundance, un espacio para la formación y acompañamiento de jóvenes cineastas. De este proyecto nació el Festival de Cine Independiente Sundance, que desde 1983 se celebra cada enero en Utah y se ha convertido en la cuna de algunos de los directores más influyentes de las últimas décadas, como Quentin Tarantino, Christopher Nolan y Chloé Zhao. Redford no solo apoyó al cine independiente, sino que le dio visibilidad internacional en un momento en el que apenas encontraba cabida en las pantallas.
Ese mismo año, debutó como director con Ordinary People, protagonizada por Donald Sutherland y Mary Tyler Moore, la cual fue un éxito rotundo y le otorgó el Oscar a Mejor Director, consolidando una nueva faceta en su carrera. Tras ello, Redford priorizaría toda la siguiente década a su trabajo detrás de cámaras con títulos como Un lugar llamado Milagro (1988), El río de la vida (1992), Quiz Show: El dilema (1994), que le valió su segunda nominación al Oscar, y El hombre que susurraba a los caballos (1998).

Ya en el nuevo milenio, Redford regresaría a su trabajo actoral, alternando proyectos que combinaban sus pasiones como cineasta e interprete, además de devolverle popularidad entre las nuevas audiencias, como The Last Castle (2001), Spy Game (2001), Leones por corderos (2007), Cuando todo está perdido (2013) e inclusive llegando a incursionar en el género de superheroes, interpretando al director de HYDRA, Alexander Pierce, en Capitán América: El Soldado de Invierno (2014) y Avengers: Endgame (2019), su último papel, ya que en 2018 haría oficial su retiro de la industria a los 81 años, concluyendo una trayectoria de casi seis décadas.
El fallecimiento de Robert Redford da cierre a la historia de una de las figuras más influyentes del cine moderno, porque, más que actor o director, Redford fue un hombre que supo unir el glamour clásico de Hollywood con la innovación, el compromiso ambiental y su pasión por las nuevas perspectivas artísticas. Su partida deja un inmenso vacío, pero también un legado que seguirá inspirando tanto a cineastas como a espectadores alrededor del mundo.





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